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| El cáncer colorrectal es ya la primera causa de muerte oncológica |
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Es ya la primera causa de muerte por cáncer en España. El cáncer colorrectal afecta cada año a unos 21.000 españoles y aunque la incidencia es ligeramente menor que en el entorno europeo, aumenta de año en año -en torno a un 2,6%-. Ocurre así, explica el doctor Javier Dorta, porque se trata de una enfermedad ligada a la edad, es decir, que aparece sobre todo en personas mayores. Una mayor esperanza de vida implica la aparición de más casos en una población. Este tumor alcanza su “máximo” a partir de los 70 años, aunque ya se detecta un ligero aumento a partir de los 50; es una enfermedad de ancianos. Pero la edad no es un obstáculo para el tratamiento.
El 11% de los varones que muere de cáncer sufre uno colorrectal; en las mujeres, la cifra es del 15%. Los datos de incidencia varían un poco entre regiones y por sexos, pero los especialistas dicen que es “una enfermedad de países desarrollados. En el África subsahariana es casi desconocida”, señala el jefe del Servicio de Oncología Médica y jefe del Área de Medicina del Hospital Universitario Candelaria, Santa Cruz de Tenerife, que es además presidente del Instituto Canario de Investigación del Cáncer (ICIC).
“Está muy relacionado con la dieta, con la alimentación”, continúa Javier Dorta. Por ello, el especialista insiste en la necesidad de empezar a protegerse por medio de la prevención. Así, recomienda huir de la obesidad, el sedentarismo y el tabaco, una recomendación extensible a la prevención del cáncer en general. “Mucha fibra, frutas, verduras, ensaladas y cereales”, desgrana Dorta. “Mucha fibra vegetal y pocas grasas animales (no más de un bistec dos veces al mes); dejar de fumar y hacer ejercicio”, sostiene el doctor canario. En cuanto al alcohol, ningún estudio ha demostrado su relación con el cáncer colorrectal, pero reducir la ingesta de estas bebidas reduce el riesgo de sufrir otras dolencias.
Este tumor es uno de los pocos “con prevención primaria, es decir, que se puede detectar antes de su desarrollo”, explica el oncólogo médico. Normalmente, los pólipos que se hallan en el intestino suelen derivar en este cáncer, así que una exploración a tiempo puede poner sobre alerta al especialista y facilitar el control de la enfermedad. “Pero realizarse una colonoscopia no es muy agradable y es caro, así que no se hace un cribado a todos los mayores de 50 años”, señala Dorta.
“El problema es que nos solemos encontrar al paciente ya con metástasis, no se detecta antes porque no acuden al médico”, explica. Los síntomas, en realidad, son parecidos a los de otras enfermedades: pérdida de peso y falta de apetito, debilidad, dolor en la zona. “Pero si sufre de oclusión intestinal frecuente y pérdida de sangre al defecar, debe acudir a la consulta”, insiste Dorta. Pese a la tardanza en poner nombre a la dolencia, “tiene un buen pronóstico. La cirugía radical, la erradicación total de la enfermedad, supone una supervivencia del 40% de los pacientes a más de 5 años”.
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CV |
Dr. Javier Dorta Delgado |
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